Una buena amiga del Blog pide saber cómo ayudarnos para que el pensamiento sea un efectivo mediador entre emoción y acción. Trataré de ser corta y clara...si es posible en un tema amplio y complejo.
Consideremos diversos elementos que interactúan en nuestra psicología : edad cronológica, inteligencia, experiencias de vida, temperamento, carácter, hábitos, necesidades, deseos, circunstancias presentes, valores y ... me olvido seguramente de muchos más, incluyendo nuestro inconsciente.
En corto, te digo que -en circunstancias favorables- somos capaces de pensar coordinando nuestra inmediata experiencia emocional con todo nuestro "equipaje" de habilidades de pensamiento (recuerdos, análisis, alternativas, previsión de consecuencias) y con la acción que se nos hace más "racional" o "sensata".
En otras circunstancias, domina la emoción , el hábito, el deseo,nuestras habilidades cognitivas no funcionan y perdemos de vista las consecuencias inmediatas de nuestra acción y ... ¡explotamos!
Una posible ayuda es la de las abuelas : cuenta hasta diez. Es para darte el tiempo a tomar perspectiva.
Otra: decirnos "Yo me hago dueño de esta situación" . Para nunca sentirnos víctimas de las circunstancias.
Si tienen tiempo y ganas, pueden revisar :
Edward De Bono: "Cómo Enseñar a Pensar a tu Hijo" (útil para todos)
Robert J. Sternberg : "Por qué las Personas Inteligentes pueden ser tan Estúpidas" (todos lo somos a veces).