El lobo muestra sus dientes y gruñe sus amenazas. El espejo lo refleja en su fea realidad. Y el lobo le dice : mientes, tergiversas, exageras.
El lobo hace y deshace, dice y se desdice. El espejo lo refleja en su doblez. Y el lobo le dice : especulas, me desacreditas, quieres sembrar dudas.
El lobo da zarpazos. El espejo lo refleja dañando. Y el lobo le dice : siembras temores, auyentas las inversiones, inventas problemas.
Y tras del lobo están los otros, los iguales a él, asentados en su arribismo, en su cobradía y en su impotencia para ser el lobo jefe.
¿Y qué hacen? Lo aplauden y le dan la razón.
El lobo es el "político" con poder. Y que me perdonen otros políticos, unos pocos.
El espejo es la opinión ciudadana enmarcada por alguna prensa con vocación de verdad, unos pocos.
¿Acabará el lobo destrozando el espejo? El riesgo es total.
Y no debería ser .