Los seres humanos estamos muy lejos de la perfección, pero no necesitamos ser tan imperfectos. Y hay familias que lo demuestran.
Familias que enseñan, viviéndolo, que la vida es un don de gozo, pero que gozo no significa egoísmo.
Que la honradez es tan indispensable como el aire.
Que el cuerpo se cuida y se respeta.
Que la sexualidad es más que placer.
Que la responsabilidad da libertad.
Que el cultivo del intelecto no equivale a torpeza emocional.
Que la privacidad y la intimidad no excluyen la sociabilidad.
Que las buenas maneras son un plus importante.
Que Dios es el Señor y que el ser humano sin Dios resulta inhumano.
¿Por qué no habrá más familias así?